Sobre la acuarela

Si nada en tu interior está rígido

las cosas exteriores se abrirán por sí solas,

En movimiento, sé como el agua,

cuando quieto, como un espejo.

Responde como un eco.

LIE TSIE

Me gustaría escribir un poco sobre la técnica que utilizo prácticamente siempre: la acuarela.

Ninguna técnica pictórica es más cercana, y es porque su base es el agua. Es sólo agua con pigmentos y goma arábiga como aglomerante.  Nosotr*s somos agua. Agua en nuestra saliva, en nuestras lágrimas. Puedes llevar las acuarelas a cualquier lado y tomar el agua de un charco, de un río…

El agua te lleva hacia donde quiere, se detiene, se corta… El caos entra a formar parte de la obra: no puedes pretender controlarla, sino permitir que el caos entre en tu trabajo.  Aprovecharlo.

Creo que a mucha gente le parece una técnica difícil porque esperan que la acuarela haga lo que ell*s quieren. Sin embargo hay que entregarse a ella y aprovechar las cosas incontrolables que ofrece.  Es honesta (no se puede borrar), es fresca. Si una pintura no sale a la primera tienes que empezar otra, no admite correcciones.

No existe el blanco en acuarela. El blanco es el del papel. Aquí el blanco no es un color, sino la ausencia de color. Por eso creo que el vacío tiene tanta importancia en mi manera de trabajar. La pintura tradicional china entiende así el vacío: “En general se cree que basta con exponer mucho espacio no pintado para crear vacío. ¿Qué interés presenta el vacío si se trata de un espacio inerte? Es imprescindible que el verdadero vacío esté habitado más plenamente que lo lleno, porque es él el que en forma de humo, brumas, nubes o alientos invisibles llena todas las cosas.” (Ian Chi)

Mi manera de pintar tiene mucho que ver con el ambiente, con la luz, con lo específicamente visual.

No sólo pinto cuando ilustro. De hecho me siento antes pintora que ilustradora, pero además de pintar me apasionan las historias. Y amo los libros, por eso me hice ilustradora. Utilizo mi pintura para contar historias.

Quizá lo más personal, creo que donde más aprendo y lo más relevante de mi trabajo es también lo más invisible: los cuadernos. Cuadernos de viaje, cuadernos de campo. En ellos no cuento para otros, no buscan ser publicados, y aunque algunos a posteriori lo sean, pertenecen al ámbito de la intimidad. Son siempre con acuarela.

Intento transmitir algo de este amor a la pintura en los talleres que vengo realizando en los últimos años. En los talleres que hago sobre acuarela, el planteamiento es utilizar esta técnica como una manera de conectar con un* mism* y con la naturaleza. Conceptos como intuición, fuerza, desapego, transparencia… son esenciales en estos encuentros.

Si os gusta la acuarela, os recomiendo mucho que conozcáis la obra en esta técnica de Emil Nolde, el pintor expresionista. Yo conocí hace poco su faceta de acuarelista y me parece fascinante.

Si tienes interés en ver originales de mi trabajo puedes verlos aquí.