
Desde que se fuera a vivir al campo hace años, Leticia Ruifernández ha estado recogiendo en sus Diarios de Maravillas los encuentros con los seres que viven cerca y que a menudo, por falta de atención, nos pasan desapercibidos.
El tiempo de pintarlos se convierte en un momento de encuentro con la vida que está ahí fuera y también con la propia vida.
Este libro es una invitación a recordar que la maravilla -a pesar de todo- nos rodea continuamente, continuamente…